dijous, 25 de juny de 2009

Vuelve el derbi


Hemos tenido que esperar más de 15 años, pero el derbi ha vuelto. Villarreal CF y CD Castellón se verán las caras en Segunda División. La cosa promete.

Los mejor de los lunes es, sin duda, sumergirse en el espacio que este periódico le dedica a ‘Los años bárbaros’, un análisis desacomplejado de esta sociedad berlanganiana que nos ha tocado vivir. Está escrito por nuestro particular Mikael Blomkvist y, con él, uno toma fuerzas para afrontar la semana.

Nunca está de más estar preparado para afrontar sensaciones fuertes. La última que nos ha tocado vivir es el regreso del Villarreal CF a Segunda División. No del primer equipo, como muchos albinegros habían soñado, sino del segundo. El trabajo de cantera del club está siendo excelente y el premio obtenido esta vez no es pequeño.

Lo mejor de todo es que volvemos a tener derbi. No hablo de un partido amistoso o de una competición de ésas que se juegan con reservas. Esta vez son palabras mayores. Las ciudades de Vila-real (con la provincia entera empujando, según nos venden siempre) y Castelló se verán las caras con tres puntos en juego.

Pido, desde ya, más atención mediática para esa cita que, pongamos por caso, para el partido de turno del Villarreal CF ese mismo fin de semana en Primera División. Si hace falta, que pasen el derbi a El Madrigal y el partido de Primera, a la Ciutat Esportiva.

Hay que estar preparados, además, para cuando lleguen los artificiales cantos de ‘germanor’. Si creen que pueden ser débiles y sucumbir a ellos, átense a un mástil cual Ulises ignorando a las sirenas en alta mar. No se trata sólo de ganar sino de conseguir, al mismo tiempo, que el rival pierda. El novamás del deporte, siempre y cuando sea bien entendido y nadie confunda rivalidad con violencia.

Corría la temporada 1993-94 cuando el Villarreal CF y el CD Castellón se enfrentaron por última vez en Segunda División. Unos estaban entrenados por Carlos Simón y tenían a jugadores como Pascual Donat, Cuxart o Pedro Alcañiz. Los otros utilizaron a Luiche y a Ciriaco en el banquillo de un plantel con Javi Valls o Mateu.

El caso es que ambos acabaron luchando por evitar las cuatro plazas que llevaban a Segunda B. Apenas dos puntos los separaron en la clasificación, pero los 34 del Villarreal CF le permitieron mantener la categoría y los 32 del CD Castellón le hundieron al pozo de Segunda B. Desde entonces la historia es conocida por todos.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 25 de junio del 2009.