divendres, 18 de desembre de 2009

La crisis juega a favor


El Villarreal CF recibió el pasado 9 de julio un ingreso de 40.000 euros. Fue el primero de los tres pagos con los que el Córdoba finiquitó la deuda adquirida por Verza. El compromiso quedó cerrado con dos pagarés de 50.000 euros cuyo vencimiento fue el 25 de septiembre y el 25 de noviembre. No vienen mal estos apuntes en el haber de un club que está aprendiendo a sacar beneficio doble de su cantera.

Por un lado, el Villarreal CF rentabiliza la inversión en el campo con futbolistas como David Fuster, que fue decisivo el domingo en el Vicente Calderón, o Jonathan Pereira, que trabaja para tener su oportunidad esta noche en El Madrigal ante el Salzburgo. En ese sentido Ernesto Valverde ha sabido aprovecharse del atrevimiento de Manuel Pellegrini y continuar con una apuesta tan valiente como efectiva.

Por el otro, el club empieza a sacar contraprestaciones económicas de aquellos futbolistas que se quedan por el camino. Esta segunda vía es básica para optimizar el coste que la entidad ha invertido últimamente en la cantera, ya sea en la construcción de una modélica Ciutat Esportiva o en la adquisición de jóvenes futbolistas. Es, sin duda, una manera más lenta de generar ingresos que la otra que hemos conocido a través de Levante de Castelló en las últimas semanas; la de las facturas.

La crisis juega a favor del Villarreal CF, que con la misma inversión podrá tener mejores plantillas que la mayoría de sus rivales. Sembrar requiere sacrificio y es una costumbre poco aconsejada para equipos con prisas o urgencias, pero a medio y largo plazo es la única vía posible para tratar de mantener el fútbol de elite en Vila-real. Lo demás, como saben en no pocas ciudades españolas, es pan para hoy y hambre para mañana.

Mantener al filial en la Liga Adelante es un objetivo al cual el club no quiere renunciar, aunque yo advertiría que tampoco conviene obsesionarse. Preferiría vincular más el tema a la calidad de las camadas venideras que a los fichajes con poco margen de llegar al conjunto profesional. Lo importante, como bien sabe el FC Barcelona, es formar a futbolistas útiles para integrarse en la dinámica del primer equipo, más incluso que acumular medallas en las categorías de formación.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 17 de diciembre del 2009.

dijous, 10 de desembre de 2009

La leche y las galletas


Cuando el viajero llega uno de estos días al Aeropuerto de Copenhague, conocido como Kastrup, se encuentra con dos puertas. Una es de color verde e invita a pasar por ella a aquellos ciudadanos normales que desean colaborar con el medio ambiente. La otra, de color rojo es para los incívicos que prefieren seguir contaminando y quieren acabar con el mundo. La elección parece sencilla.

Muchas veces, en cambio, cuesta más decidirse por un camino. Es el caso de una crisis en un equipo de fútbol. En las últimas semanas hemos visto como el Atlético de Madrid y el Villarreal CF resolvían de manera opuesta sus malos resultados. En una casa, se optó por destituir al entrenador y fichar a Quique Sánchez Flores. En la otra, se dio continuidad y confianza al proyecto de Ernesto Valverde.

Los resultados, tal y como reconocía Godín el martes ante las cámaras de Canal 9, le han dado la razón al Villarreal CF. El equipo ha logrado clasificarse para la siguiente ronda de la competición europea que estaba disputando, algo que no puede decir el Atlético de Madrid. Además, el conjunto amarillo ha enderezado su trayectoria en la Liga BBVA, sobre todo en El Madrigal.

Los elogios por esta manera de actuar han inundado los oídos de los dirigentes del Villarreal CF y es justo reconocer su mérito. La estabilidad en la que vive el equipo hay que apuntarla a su haber. Al menos en la mayor parte… porque también hay otros factores que influyen y que muchos pretenden ignorar. Vila-real no es Madrid y la plantilla no vive el asedio de medios de comunicación críticos. Aquí la prensa recibe un vaso de leche caliente y galletas y, a cambio, acepta quedarse amuermada en el sofá, incluso bajo una manta de cuadros.

Eso también ayuda a la hora de mantener la calma. Eso y una afición poco crispada que se conforma con lo que tiene. En los malos momentos hay que agudizar el oído para percibir algunos tímidos silbidos, nada más. Ni los resultados en contra ni las facturas por justificar movilizan a la gente, a diferencia de lo que ocurre en el Vicente Calderón, donde este domingo se juega un partido entre dos clubes diferentes… con medios de comunicación y aficiones que tampoco se parecen en nada.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 10 de diciembre del 2009.

dijous, 3 de desembre de 2009

La mirada de los otros


Los que trabajamos en la casa sabemos que el sello de Editorial Prensa Ibérica es una garantía de buen periodismo. Por eso, cuando empecé a viajar con el Villarreal CF, inicié una costumbre que todavía mantengo ahora, a pesar de que hace años que no acompaño al equipo en sus desplazamientos. En cada ciudad que piso busco el periódico del grupo, como interesándome momentáneamente por los problemas de la gente que me rodea aquel día en cuestión.

El hábito sirve también para darme cuenta de cómo nos ven por España. A nuestros políticos, pero también a nuestros futbolistas. Uno no es como es sino como la gente le ve. Es como coger un espejo y situarlo delante de uno, ver sus propias miserias.

El domingo no estaba en Gijón, pero hice lo posible para hacerme con un ejemplar de ‘La Nueva España’. “Enfrente, un Villarreal amuermado, con sus jugadores más veteranos sobrepasados por la intensidad local y los jóvenes con falta de cuajo. Sólo Senna resistía en el centro del campo, la línea sobre la que pivotó la mejor etapa de la historia del Villarreal. Cani resultaba intrascendente, Bruno era un amigo para el Sporting y Pires parecía más interesado en los líos que en el fútbol”, escribía Mario D. Braña.

Pensábamos que el Villarreal CF estaba recuperado, que de aquí a mayo su trayectoria iba a ser ascendente, pero eso no es lo que opina el resto. El partido de anoche ante el Levski aclaró algunas dudas, pero seguro que esta mañana me quedaré con las ganas de aprender búlgaro y acudir al kiosko internacional para ver cómo vieron el partido los colegas de la prensa de Sofía.

De momento, me consolaré con la web bilingüe del Levski. “A pesar de algunos resultados en España, el Villarreal CF es un equipo de primera línea con excelentes futbolistas que van por delante del fútbol búlgaro”, decía Antoni Zdravkov en la previa, quizás para alimentar el afán de superación de su equipo. Tras lo sucedido anoche en el Georgi Asparuhov, veremos qué opinión podemos leer hoy.

Al final, buena parte de nuestra autoestima se basa en la imagen que el resto tiene de nosotros. Eso lo saben desde hace tiempo los profesores, que cuanto mejor expectativa depositan en una aula, mejores notas obtienen a cambio. ¿Será lo mismo en el fútbol?

Artículo publicado en Levante de Castelló el 3 de diciembre del 2009.