dijous, 4 de juny de 2009

El ágape, cuatro años después


La escena, si no me falla la memoria, ocurrió hace unos cuatro años. Como en todas las historias dignas de ser contadas había mantel de por medio, lo cual es siempre de agradecer. La tertulia que cerró el ágape iba encaminada a dirimir si la participación del Villarreal CF en la Intertoto podía ser o no perjudicial para el equipo. Opiniones hubo para todos los gustos, hasta que Fernando Roig zanjó el debate. Encuestó a los comensales sobre el preparador físico del equipo. “¿Sabéis como se llama? ¿Sabéis qué trabajo está haciendo”, inquirió.

Hablaba el presidente de José Cabello, que ahora cambia Vila-real por Madrid de la mano de Manuel Pellegrini. Su salida del club apenas ha trascendido, pero intuyo que cuando llegue la segunda vuelta de la temporada 2009-10 alguien se percatará de su ausencia. Tras diez años en el club es justo que también reciba elogios. Una parte de los piropos que ha recibido el fútbol propuesto por el técnico chileno deben ir para su equipo de trabajo, más todavía ahora que dos de estos colaboradores se marchan con él.

Respecto a si triunfará Manuel Pellegrini en el Real Madrid idílico de Florentino Pérez, tengo mis dudas. Coincido con José Manuel Llaneza en los elogios taurinos(“se marcha por la puerta grande”) al trabajo realizado por el entrenador a lo largo de las últimas cinco temporadas. Es, de largo, de los mejores técnicos de la competición. No creo, en cambio, que sea lo que necesiten en la capital. Alguien se ha equivocado al dictar la oferta de trabajo.

En una competición de 20 equipos, sólo 18 necesitan entrenador. A los otros dos, FC Barcelona y Real Madrid, les es más útil un gestor de grupo, que no pierda el tiempo en tácticas y se esfuerce en conducir el rebaño por el sendero correcto (“ovejas negras”, dijo Edmilson) y mantener el entorno calmado. Alguien con mano izquierda, que caiga simpático a los poderes de la ‘Brunete mediática’.

Más seguro estoy del acierto de Ernesto Valverde. Sus primeras intenciones respecto al trato del balón (“me gusta que mis equipos siempre salgan a ganar”) y sus antecedentes en Bilbao y Barcelona con la utilización de la cantera invitan al optimismo. Ahora sólo falta paciencia… y acertar con el preparador físico.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 4 de junio del 2009.