dimecres, 31 de desembre de 2008

Que nadie pase hambre


Conocido es por todos que en Estados Unidos no pasan hambre. Cualquiera que haya estado allí sabrá de la cantidad de alimentos que inunda los platos y la continuidad con la que los nativos se sientan delante de ellos. El último invento de una casa mexicana de comida rápida es el ‘Fourth Meal’, para que cualquiera pueda satisfacer su apetito entre la cena y el desayuno. Poco tardarán en copiarle la idea.

El caso es que esta necesidad de comer permanentemente se ha trasladado a nuestro valoncesto. En los pabellones ya no sólo se huele a comida en la grada sino también en los vestuarios y en la sala de prensa. ¿Ejemplos? Cada vez es más habitual ver una escena que aquí consideraríamos, cuanto menos, de mala educación. El entrenador entra a dar la charla previa al partido y varios de los jugadores, sin dejar de escuchar, rellenan con pavo y mantequilla uno de los muchos bagels que hay a la entrada. La fruta es para después del partido, piensan, ahora mejor algo consistente.

Los periodistas también son convenientemente alimentados. Antes del encuentro todos los pabellones de baloncesto profesional ofrecen una cena gratuita para los profesionales de los medios de comunicación. Que nadie piense en un bocadillo. Se trata de un buffet con varios platos y opciones para escoger. Como en un hotel, vamos. El ágape no acaba aquí ya que a la media parte del encuentro hay repostería variada para acompañar el café recién hecho.

Si uno tiene hambre al acabar el partido, lo mejor es tratar de colarse en el ‘Family Room’, donde los familiares y los amigos esperan a que los jugadores atiendan a los medios de comunicación y se duchen. El estilo es diferente, más americano, con comida rápida de todos los estilos. Todo acompañado, eso sí, de salsa barbacoa. Algo que no sacie mucho a quien decide hacer un tentempié, puesto que al salir del pabellón lo primero que hará es detener el coche en cualquier ‘Drive-Through’ cercano, bajar la ventanilla y pedir… más comida.

Artículo publicado el 8 de julio del 2008 en FiatGigantes.es. Consulta aquí el artículo en su entorno original.