dijous, 15 d’octubre de 2009

Ser toro o torero


Creo que no tardaré ni diez palabras en preguntarlo. ¿Está Juan Carlos Garrido
No sé qué cantidad de dinero estaría dispuesto a pagar por ser uno de los protagonistas de la serie ésa de los martes. Tras desvanecerme durante dos minutos y 17 segundos, como el resto de la humanidad, analizaría la visión futura de lo que sucederá dentro de seis meses. “Flashforward” creo que lo llaman. Sería 15 de abril y el Villarreal CF haría cuentas tras visitar al Getafe en una de esas anodinas jornadas que se disputan entre semana.

Seis partidos faltarían entonces para cerrar el campeonato y el conjunto amarillo estaría apretando los dientes para luchar por su objetivo. El caso es que ahora, tal y como están las cosas, uno no sabe si esa zanahoria que perseguir tendrá dibujado el escudo de la Liga de Campeones, de la UEFA EuroLiga o, simplemente, de la permanencia.

A día de hoy, a tres días de visitar Chapín, el club parece haber encontrado el camino. Tanto escuchar en la radio que un tal Álvaro Pérez lo conseguía todo, desde caviar hasta coches de alta cilindrada, que ha decidido firmar un acuerdo de colaboración con el Masters Castelló Costa Azahar de golf, un evento con aroma a la trama Gürtel. Mañana presentan el convenio.

De la parte deportiva, de alejarse de los puestos de descenso, se encarga Ernesto Valverde. Su crédito, ganado a pulso en Bilbao, Barcelona y Atenas, le ha dado tiempo, que es lo mejor que puedes comprar cuando falla el viento y la embarcación se detiene. Es algo por lo que, por ejemplo, David Amaral hubiera matado. Parece como si al ex técnico del CD Castellón le hubiéremos soplado en contra desde que llegó, justo lo contrario que al entrenador del Villarreal CF.

Dicen en algunos bares poco recomendables que más vale tener a favor a la prensa que al árbitro, que poco puede hacer más allá de pitar un par de penaltis. La ola de optimismo que estamos generado los medios de comunicación alrededor del Villarreal CF es de las que hacen época. Sacamos estadísticas de otras temporadas e incluso situamos el calendario venidero (ocho partidos en 24 días) como el mejor de los escenarios posibles para la remontada. Cada vez nos parecemos más a la prensa de Madrid y Barcelona, que suda de tanto empujar a sus equipos, aunque sigo sin tener claro si eso es bueno o malo.

El caso es que todo pasa por ganar al CD Xerez y tópicos por el estilo. El horario del partido, “las cinco de la tarde” que diría Federico García Lorca, huele a batalla entre toro y torero. Ahora sólo hace falta saber cuál de los dos equipos necesitados abandonará la plaza a hombros y a cuál le saldrán cuernos. Casi nada.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 15 de octubre del 2009.