dijous, 1 d’octubre de 2009

El dedo gris


La mayoría de entrenadores de medio pelo suelen alabar o criticar las acciones de sus futbolistas dependiendo del resultado que provocan. No es extraño ver la siguiente secuencia de los hechos. Un técnico se levanta para recriminarle a un jugador sus excesivos regates en la frontal del área. Antes de abrir la boca, llega el gol y el brazo levantado desde el banquillo con otra intención sirve festejar el tanto y aplaudir la jugada.

Siempre he pensado que tal comportamiento es equivocado. Hay que juzgar la decisión tomada y no su resultado, más todavía en formación. Si no, llegan las contradicciones. A Fran Mérida todos le aplauden su valentía para anotar un penalti al estilo Panenka con la selección española sub 20. En cambio, a Joan Tomás (Villarreal B) todos lo critican por intentar, sin éxito, lo mismo.

Me cuentan que el futbolista catalán ya había anotado cinco penaltis emulando la arriesgada táctica del mítico centrocampista checo. Todo eran elogios, hasta el sábado. Todavía no se sabe si el consejo le llegó a Notario del masajista del Albacete o de un ex compañero, pero lo cierto es que el portero le adivinó la intención.

Juan Carlos Garrido ha sido coherente y no ha tardado en salir en defensa del futbolista, quien en cambio está recibiendo mucha menos comprensión en los bares de Vila-real. Su descaro es criticado por muchos que ni siquiera vieron el partido y sólo se enteraron tras las risas de los presentadores de los informativos.

La afición es intocable, pero tampoco conviene escuchársela mucho. Su estado de ánimo siempre viene determinado por el resultado del fin de semana y así es imposible trabajar. Es por eso que no hago mucho caso de los consejos que le llegan a Ernesto Valverde desde la grada, pues entiendo que todos ellos salen de la boca de hinchas que, por primera vez en mucho tiempo, tienen la yema del dedo gris. Cada lunes aparece sucia de tinta, consecuencia de recorrer la página de Levante de Castelló en busca de la posición del Villarreal CF en la clasificación. Más abajo de lo esperado.

El equipo visita esta noche al Salzburgo, un rival interesante para mejorar la autoestima de cara al partido contra el RCD Espanyol. No sé cómo irá el resultado, pero ya les dicho ahora que prefiero escuchar el lunes a los aduladores oficiales que a los críticos ventajistas. Eso querrá decir, al menos, que el Villarreal CF ha sumado los tres puntos. Que no es poco.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 1 de octubre del 2009.