dijous, 3 de juny de 2010

Padrenuestro


En el fútbol nuestro hay gente que tiene un salva para quedar indemne de cualquier crítica. Santificado parece estar su nombre y su voluntad se hace tanto en la tierra como en el cielo. Será, intuyo, porque más de uno recibe de ellos el pan de cada día. Ese papel de padre redentor es interpretado por un cargo diferente en cada auca, según sean los usos de la zona.

El Real Madrid, en su camino permanente hacia la excelencia futbolística, tritura entrenadores a una velocidad que asusta. Ninguno sirve para el mesiánico proyecto de Florentino Pérez, que sale impoluto de cualquier salpicadura. A la que amenaza lluvia, Jorge Valdano ejerce de paraguas. La multitarea va en el sueldo. En Barcelona, en cambio, quién nació tocado por la barita mágica es el entrenador. Los consejos de Pep Guardiola a la hora de fichar futbolistas parecen escritos por el enemigo, pero eso no importa y por aquellas latitudes quien se lleva todos los palos es el presidente.

Cuestión de costumbres. Las apuestas estratégicas del Villarreal CF tampoco suelen ser recibidas con contestación ninguna. Suscribo (y aplaudo) la mayoría de ellas, especialmente ésa que ha convertido la Ciutat Esportiva en un granero del que proveerse de futbolistas jóvenes hasta que amaine el temporal económico y se pueda volver a recolectar con normalidad.

El caso es que la obsesión por competir en Europa no me convence tanto. Seguramente es un trauma que me persigue desde hace años porque ya fui de los que no entendió aquello de la Intertoto, aunque los resultados (sobre todo económicos) le dieran la razón al club. Me parecía un intento, legal eso sí, de colarse en una fiesta sin invitación y lo mismo siento ahora, cuando se trata de confiscarle la licencia europea al Real Mallorca.

De niños, llamábamos a todas las puertas con timbre. Eso mismo hace ahora el club, aunque acompañado del mejor especialista en derecho deportivo de Ruiz Huerta y Crespo Abogados. Nosotros salíamos corriendo. Ellos, en cambio, buscan demostrar, artículo 33 en mano, que el Mallorca de la Ley Concursal no puede competir en la UEFA Euroa Legue. Tienen razón, pero a mí no me convencen.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 3 de junio del 2010.