dimarts, 15 de juny de 2010

La cara ordinaria de Los Angeles


Las guías turísticas presentan a Los Angeles como la meca del entretenimiento. Será que las escribieron todas viendo a los Lakers y no a las Sparks.

Kristin Bernert dimitió la semana pasada porque había perdido la pasión por su trabajo. Tras perder seis de los siete primeros partidos de la temporada, la presidenta de Los Angeles Sparks anunció su renuncia a un cargo al que llegó apenas hace un par de años para relanzar la franquicia. Aburrida y abatida dijo basta.

Pese al triunfo ante Phoenix Mercury, con canasta de Candace Parker a falta de tres segundos para la bocina, no ha empezado bien la temporada el equipo angelino. Las optimistas previsiones de todos los especialistas han pesado demasiado en la mochila de un equipo poco acostumbrado a vivir sin Lisa Leslie.

Los habituales del Staples Center se han dado cuenta que no todo es glamour en Los Angeles, donde a las Sparks les cuesta mucho más trabajo que a los Lakers ganar sus partidos. Es la otra cara, la ordinaria, de una ciudad acostumbrada a proporcionar entretenimiento de primera calidad.

La contratación de Jennifer Gillom (una ex pívot) para ocupar el puesto de Michael Cooper (un ex escolta) en el banquillo fue interpretada por los analistas como una declaración de intenciones de hacia qué área iban a decantar más el juego las Sparks. DeLisha Milton-Jones, Tina Thompson y, sobre todo, Candace Parker debían llevar las riendas de un conjunto que, tras llegar hasta la final de la Conferencia Oeste, apenas realizó un par de ajustes (Ticha Penicheiro y Andrea Riley) para esta campaña.

“Cuando el equipo corre, me siento bien como entrenadora y pienso que, pese a las adversidades, nunca nos rendiremos, pero hay veces que los rivales consiguen frenar nuestra salida de balón y eso nos crea dificultades”, reconoce Jennifer Gillom.

La mayoría de ataques buscan a Candace Parker como primera opción. “Todavía estoy adaptándome a los nuevos sistemas”, reconoce la jugadora. “Es de las que se queda tras los entrenamientos a mejorar su tiro y esa capacidad de trabajo será básica para que progrese todavía más”, aplaude la entrenadora. Parker está promediando 22,6 puntos, casi seis tantos más que la media de su carrera. Eso sí, anda más desprotegida que nunca.

Después de visitar el pasado domingo a Minnesota Lynx, las Sparks viajan este viernes a la cancha de Connecticut Sun, donde disputarán uno de los seis partidos como visitantes que deberán jugar de un total de ocho encuentros. Al concluir esa gira, a mediados de julio, será un buen momento para calibrar el estado real de un equipo que la temporada pasada también arrancó con problemas y luego se supo rehacer.

ESTO NO PASA EN EL BALONCESTO MASCULINO

Un total de 6.026 espectadores se dieron cita en el Home Depot Center para ver el segundo partido de la WNBA al aire libre… ¿Se atreverán aquí en España a copiar la idea?... No sólo en la NBA se emborrachan los jugadores… Alexis Hornbuckle (Tulsa Shock) fue sancionada con dos partidos por conducir, digamos, un poco perjudicada por el alcohol… Tampoco llegan buenas noticias de Minneapolis, donde desde que Angela Taylor se marchó a Washington las Lynx no levantan cabeza… Pocas jugadoras de Minnesota habrá en el All Star de Mohegan Sun para el cual el lunes se cierran las votaciones…

Artículo publicado en Gigantes del Basket el 15 de junio del 2010.