dimarts, 7 d’abril de 2009

El confesionario atípico


Cualquier excusa para bucear por Nostre Esport es buena. En mi caso el apetito internáutico me llegó tras asistir el lunes a la gala de la segunda edición de los Premios al Deporte de la Comunitat Valenciana. Allí se dieron cita algunos representantes del deporte castellonense, como José Laparra, presidente del CD Castellón.

Al llegar a casa, me conecté a la web, donde descubrí una entrevista a Joan Capdevila de hace unas semanas. “Me quedan éste y otros dos años en el Villarreal CF y si por mí fuera me quedaría aquí toda la vida, pero esto es imposible. En dos años pueden pasar muchas cosas por lo que no sé. Yo ahora vivo el presente y no me planteo qué haré después porque tampoco es una prioridad, estoy centrado en los partidos que van viniendo porque tengo mucho trabajo por hacer. Ya que tengo la suerte de estar dos años más en el Villarreal CF, tengo que luchar por estar fuerte y mantenerme tal y como estoy ahora”, dice el defensa.

El caso es que ahora a todo el mundo (a la prensa, vamos) le ha dado por preocuparse en exceso por la configuración del equipo de la próxima temporada. Hay prisa. No me refiero tanto a que se hayan cacareado los contactos con el agente de Douglas Costa como a que a cada futbolista que pase por los micrófonos se le pregunte por su futuro. Javi Venta ha sido el último caso. Es momento de plagiar, una vez más, a Jordi Pujol: “Ara no toca”.

Independientemente de que el club deba hacer sus gestiones para el futuro sin esperarse a los resultados concretos de una campaña, los futbolistas no deberían tener una parte de sus neuronas inquietas por su situación personal. Lo sabe Pep Guardiola, que hace unos días reprendió a los periodistas, y lo sabe cualquiera que tenga contacto con el mundo del deporte, que si algo exige es concentración. Todo tiene su momento. Si José Manuel Llaneza viaja a Brasil hay que contarlo, pero no conviene convertir la sala de prensa de la Ciutat Esportiva en un confesionario donde el sacerdote no se limita a escuchar los pecados del penitente sino que pregunta (libidinoso él) si no le apetecería cometer algunos más.

Almería y Arsenal deberían ser las únicas preocupaciones de la plantilla en los próximos días, donde el equipo se juega buena parte de la nota de la temporada. Al menos mientras la llama de la Champions League siga encendida…

Artículo publicado en Levante de Castelló el 2 de abril del 2009.