dijous, 8 de gener de 2009

La crisis llega al fútbol


El año 2009 no lo tiene fácil. Apenas consume sus primeros días de enero y ya todos le tenemos manía porque sólo hacen que repetirnos lo nefasto que será para nuestra economía. Pese a lo pesimista de la situación, la opinión de algunos advenedizos tiene más importancia que la de otros. Fernando Roig parece una voz autorizada al respecto y el presidente del Villarreal CF cerró el año 2008 con unas declaraciones en las que afirmaba que la crisis acabaría llegando al fútbol y que sólo sobrevivirían aquellos clubes que hubiera trabajado con coherencia en el apartado económico.

Son muchos los ejemplos de crisis económica que vive el fútbol. Las renovaciones de los futbolistas serán a la baja y las incorporaciones, menos pomposas que en anteriores campañas. El mercado de invierno, donde sólo el Real Madrid está malgastando como antaño, es un buen ejemplo. Los clubes tratan de ajustar presupuestos y eso afecta a grandes y pequeños.

La Liga de Campeones es uno de los pocos clavos a los que agarrarse. Si antes era un sueño, ahora es una necesidad. Sobre todo, económica. Pocos de los mejores clubes podrán sobrevivir alejados de ella. Desde hace unos meses Villarreal CF y Valencia CF han tomado, eso sí, caminos económicos opuestos para luchar por una de las cuatro primeras plazas de la Liga. La deuda aumenta en el club que preside Vicente Soriano, prisionero de sus propias promesas. El mandatario anunció la venta de solar de Mestalla para antes de final de año y, de momento, no se conoce ni siquiera el nombre de un comprador interesado.

La trayectoria deportiva del Valencia CF, segundo en la Liga, no es nada despreciable, pero el club lleva tiempo demasiado revuelto. Por eso el presidente prefiere sacar la muleta y dirigir las embestidas hacia otro lado. Es en este contexto en el que uno sitúa sus declaraciones a “La Taula Esportiva” del lunes. Ésas en las que presume de ganar al Villarreal CF por 6-0. Es pura distracción, fuegos artificiales.

Soriano se pasó buena parte del domingo en el “Minut a minut” de Canal 9, donde tuvo que responder a una y mil preguntas sobra la venta de Mestalla. No le volverá a pasar lo mismo y ahora toma la iniciativa alimentando la rivalidad de un derbi que en los últimos minutos se ha movido por una senda mucho más cordial. Que nadie se engañe: sus palabras no son un exceso de confianza, sino un símbolo de debilidad.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 7 de enero del 2009.