dijous, 11 de febrer de 2010

Un puerto no previsto


La gran diferencia de esta temporada respecto a las anteriores no hay que buscarla en los resultados. Ni siquiera en el cambio de entrenador, postura drástica a la que no estábamos muy acostumbrados en este club. El cambio más importante radica en qué los futbolistas no están trabajando con la misma tranquilidad que antaño.

Por primera vez, los medios de comunicación hemos dedicado más espacio a hablar de lo que ocurría fuera del campo: conjeturas con el entrenador, quejas de los jugadores en sala de prensa, críticas a la poca afluencia de espectadores, etc. El último debate extradeportivo que ha saltado a la prensa es el posible adiós de José Manuel Llaneza. Según Joan Carles Martí, director de ‘Superdeporte’, “ese día habrá castillo de fuegos artificiales en Canal 9”.

Soy de los que opina que si el Villarreal CF ha sido capaz de competir con clubes de más presupuesto es gracias a la tranquilidad que ha rodeado al equipo. El equipo era una piña y las fugas de información eran escasas, no como ahora que no pasa un día sin que un agente u otro llame para dejar constancia de que el club se ha retrasado unas horas en pagar la nómina.

El club tiene claro el camino para recuperar la normalidad y en esa dirección encajan los nuevos hábitos que Juan Carlos Garrido le ha impuesto a la plantilla. Por decirlo fácil y pronto, el primer equipo tiene que trabajar con los criterios que lo estaba haciendo el filial; discreción y compromiso. Sólo así volverá a estar más cerca del FC Barcelona que del Xerez.

Brais Méndez Portela se mudará este verano a Vila-real. El delantero gallego de apenas 13 años se convertirá en una más de las múltiples semillas que el club está plantando para asegurarse la mitad del proyecto futuro. La otra mitad habrá que ir a buscarla fuera y es ahí donde conviene hilar fino. No es sencillo, pero vista la experiencia de este año uno tiene claro que más conviene acertar con la personalidad que con el talento. Así fue al inicio del proyecto y así debería ser siempre.

No invento nada y las tres patas sobre las que se sustenta el proyecto (Fernando Roig, Fernando Roig Negueroles y José Manuel Llaneza) lo tienen claro, por lo que la afición puede estar tranquila. El barco ha parado en un puerto no previsto, pero el rumbo sigue siendo el mismo.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 11 de febrero del 2010.