dijous, 19 de novembre de 2009

El pase o el gol


Mi memoria es como los “telediarios”; prioriza las anécdotas a las cosas importantes. Seguramente por eso me acuerdo de una conversación que los periodistas que solíamos viajar con el Villarreal CF mantuvimos hace más de seis años con Benito Floro días antes del fichaje de Antonio de Nigris. Ocurrió en un bus lanzadera de esos que te lleva del avión a la terminal del aeropuerto.

El entrenador lanzó un mensaje a modo de acertijo: “Vamos a fichar a un futbolista que no es ni blanco ni negro”. Éramos nueve periodistas y todos tuvimos parecida reacción; llamar a nuestros medios de comunicación para que investigaran sobre posibles delanteros mulatos que estaban en el mercado. El Villarreal CF necesitaba goles y el fichaje era inminente.

Nadie descifró el acertijo y, como apenas se tenían referencias de Toño, el anuncio oficial sorprendió a todo el mundo. Lo mismo que su muerte el pasado lunes. A los 31 años el futbolista militaba en el AE Larisa griego. Sus experiencias se podían seguir a través de internet, donde De Nigris escribía asiduamente un blog para ESPN. La última entrada data de hace menos de un mes. “La ciudad donde vivimos también se llama Larisa. Es muy tranquila, bonita; no sé cuántos habitantes tiene, pero son pocos. La afición es muy apasionada y nos han recibido muy bien. Vivimos de maravilla aquí. Estamos muy felices y espero triunfar”, dejó anotado. Duele leerlo ahora.

El Villarreal CF reaccionó rápido lamentando su pérdida y mandándole un sentido pésame a su familia. Es lo propio. La visita del Valladolid este domingo será un buen momento para recordar, por última vez, la figura de este peculiar delantero.

Han pasado los años y el equipo en nada se parece a aquel que trataba de establecerse en Primera, pero algo sigue invariable; los problemas con el gol. Seguramente es una traba hereditaria, que viaja en el tiempo incrustada en la idea de mover la pelota que propone el club. Floro, Pellegrini, Valverde… Todos se sienten cómodos con la posesión del balón, aunque a veces corran el riesgo de caer en la caricatura de que sus futbolistas escojan un pase a un compañero desmarcado antes que un disparo a gol.

Dicen que este tipo de técnicos consulta antes los porcentajes de posesión de la pelota que el resultado. No me lo creo. Es evidente que es una maligna exageración. Al menos, de momento.

Artículo publicado en Levante de Castelló el 19 de noviembre del 2009.