dimarts, 7 de juliol de 2009

La WNBA busca a su Pau Gasol


Europa ha tardado muchos años en hacerse con un papel protagonista en la NBA. La revolución todavía está por llegar en la WNBA…

Amaya Valdemoro ganó tres campeonatos consecutivos en la WNBA (1998-2000) con Houston Comets. No es la única europea con un anillo en sus dedos, pero lo cierto es que el papel de las jugadoras de nuestro continente todavía no ha alcanzado el protagonismo necesario en la mejor competición del mundo. Nacionalizadas al margen, la situación no es muy optimista.

En una encuesta realizada antes de arrancar la presente temporada entre las general managers de la WNBA, sólo aparecía el nombre de una europea en las votaciones a mejor jugadora internacional. Se trata de Ann Wauters, que recibió el 8,3% de los votos. La ala-pívot belga, que jugará en el UMMC Ekaterimburgo, todavía no ha disputado ningún partido con San Antonio Silver Stars esta campaña ya que decidió tomarse unas semanas de descanso.

Otra de las pocas jugadoras europeas reconocidas en Estados Unidos es la portuguesa Ticha Penicheiro, pieza clave en el timón de los Sacramento Monarchs. Pese a sus problemas con las lesiones, la base aparece en la lista de sugerencias de la WNBA para las votaciones del All Star de Connecticut, aunque tiene difícil su inclusión en la lista final.

Poco más. A diferencia de la NBA, el protagonismo internacional de la WNBA lo encabezan las jugadoras australianas. Comandadas por Lauren Jackson (Seattle Storm), su papel sí es considerado decisivo. Estrellas del renombre de Penny Taylor o Belinda Snell también han contribuido durante años a construir esa fama.

Muchas de las mejores europeas, en cambio, todavía prefieren jugar con su selección antes que competir en la WNBA. “Estuve en la WNBA en sus primeros años y se seguía la política de potenciar a las jugadoras americanas, así que las europeas no contábamos con tantos minutos", recuerda Amaya Valdemoro. Otras, como Sandrine Gruda tratan de compatibilizar ambos compromisos en un mismo verano. Una vez finalizado el Eurobasket de Letonia, la pívot francesa debería ser una pieza clave en Connecticut Sun.

Una nueva generación de jugadoras jóvenes intentará cambiar esa tendencia en las próximas temporadas, aunque no será sencillo. Sólo tres jugadoras europeas (Jelena Milovanovic, Sonja Petrovic y Alba Torrens) fueron seleccionadas en el draft 2009, pero ninguna de ellas está jugando, de momento, en la WNBA. No hay ‘rookies’ europeas esta campaña.

Entre las próximas aspirantes a hacerse un hueco en la elite de la WNBA, aparece la española Alba Torrens, con cuyos derechos se hizo Connecticut Sun en el último draft. “Sería una experiencia que me gustaría vivir, pero aún lo veo lejos. Hay que hacer aún un largo camino para jugar en la WNBA”, dice la nueva jugadora del Perfumerías Avenida.

ESTO NO PASA EN EL BALONCESTO MASCULINO
Epiphanny Prince, la joven escolta estadounidense a quien todos sitúan en el número 1 del draft 2010, prefiere jugar en Europa antes que seguir en la universidad… A los 16 años anotó 131 puntos en un partido… Ahora quiere romper otro récord; el de mejor pagada… Tras reforzar a Rusia en la recta final del Eurobasket, Becky Hammon ya está de vuelta en San Antonio Silver Stars … Eso sí, ahora su nuevo peinado llama casi tanto la atención como su juego… El campeón sigue fuera de puestos de playoffs... A Rick Mahorn le está costando suceder a Bill Laimbeer en Detroit…

Artículo publicado el 7 de julio en Gigantes del Basket.